domingo, 20 de septiembre de 2009

No pudimos esperar mas

La abstinencia es también un buen aliciente, tal fue el caso con una enamorada que fue a visitar a sus padres, cuando ella regresó fui de sorpresa a recogerla al terrapuerto, cuando me vio saltó a mis brazos de alegría y empezó a besarme, el olor y el calor de su cuerpo me éxito, le agarré las nalgas con fuerza y ella saltó para abrazar mi cintura con sus piernas, logré mantener el equilibrio apoyándome contra la pared y aumente la presión de mis dedos hacia su entrepierna. "Te extrañe, tómame" susurró ella, pensando tal vez que la llevaría hasta el carro y de ahí a un hostal, pero yo estaba demasiado caliente, vi abierta la puerta del baño a unos pasos y rápidamente entré ahí con ella, cerré la puerta, mordí su cuello y bajé por su pecho descubriéndolos y mordisqueando (algunos botones se perdieron), abrí y bajé sus pantalones sumergiendo mi lengua en su vagina "¿De verdad me extrañaste?" - "Si" - "¿Cuánto?" - Y así continuamos un diálogo en el cual me decía cuánto había extrañado mi lengua; luego empecé a usar mis dedos "¿y mis dedos? ¿también extrañaste mis dedos?" - "Sí... sí" - ella me seguía el juego y hablaba sin tapujos de la excitación que sentía y como extrañaba sentirme en su piel. Comenzaba a escucharse voces al otro lado de la puerta, al parecer alguien estaba protestando por el uso que hacíamos de un baño público. No me quedaba mucho tiempo, así que bajé mis pantalones y empujé mi pene dentro suyo "¿Y esto también lo extrañaste?" - "¡SÍ! ¡SÍ! ¡SÍ!" Alguien empezó a golpear la puerta y decir que si no salíamos abrirían o llamarían a la policía. Mi pareja no les hizo caso mas al contrario la excito mas y jadeó, aulló y dio gracias a Dios por lo que estaba pasando entre nosotros, yo gozaba con todo eso y empecé a estimular su clítoris con mi mano libre para darle el mayor placer posible. Terminamos de venirnos cuando abrían la puerta, los policías que nos llevaron afuera nos retuvieron un rato y les prometimos que la próxima vez esperaríamos hasta llegar al hostal de la esquina. Fue el orgasmo tan explosivo que dio por el lugar y la presión de los policías.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Mi humilde oficio

Era setiembre mes de la primavera por esos tiempos esta trabajando como cartero y tenia una carta que entregar en un lugar apartado a la ciudad, al tocar el timbre de la puerta me contesto una voz femenina buen calida, me identifique y al abrir la puerta solitaria me encontré con un largo camino que recorrer asta la casa, al avanzar unos metros logre ver una hermosa dama que parecía brillar, ya guardaba por mi, la salude y realice la entrega, cuando me disponía a retirarme con una voz sensual me dijo “te gustaría pasar estuve por almorzar” y tome la invitación. Durante el Almorzamos observe que se encontraba sola, en eso la charla se tomo mas confianza, Norma me confió que su esposo, era un alto ejecutivo de una multinacional, viajaba muy a menudo y trabajaba mucho, lo que le hacía suponer, que tenía otra u otras mujeres, y que cuando estaba con ella, solo la cogía por cumplir, sin importarle, los juegos previos, ni cumplir alguna de sus fantasías, o sea que era un sexo mecánico.
Con esta confesión (mirándola que tenia una fantástica figura todo una bomba sexy por todo los lados que la miraba) pensé " Que imbécil debe ser, ya que teniendo en casa una criatura tan hermosa y tan ardiente, no le presta atención”.
Terminada la invitación me dispuse a salir a la que Norma me dijo que todavía faltaba una trago de despedida ya era única visita en días.
Pues no dude ni un minuto en aceptar por ya me encontraba caliente de solo verla, pasamos al hall de la casa y me dijo: “espérame un ratitito que me boy a poner cómoda y has lo propio”, solo me senté y baje el bolso de cartas que todavía tenían que ser entregados. al rato no podía creer lo que estaba viendo mis ojos, pues Norma venia en un camisón y por dentro se notaba que no traía nada, cosa que me puso a mil y entre sus manos un licor con par de copas, ya en mi lado servio y brindamos, no me importaba el motivo solo estaba pensado asta donde llegara esto que me tiene muy excitado, no supe como es que nos terminamos la botellas solo que Norma ya se encontraba bajo los efectos del vendito licor y se puso muy sentimental y ala ves me invitaba a que conozca su cuerpo.La coloqué sobre mi pecho, mirando hacia mí, y con mucha delicadeza al principio, saque los botones del camisón ella me dejo realizarlo sin ningún rechazo y comencé a explorar todo su cuerpo y sentía en ella unos pequeños quejidos de placer cosa que llevó a saborear su conejito, y para que pudiera disfrutas mejor de mi trabajo, ella se reclinó hacia atrás, apoyándose en sus brazos, para entregármelo todo a mi deleite.Mi lengua se introducía entre sus labios y penetraba todo lo que podía en el interior, mientras ella me iba calentando cada vez más, al decir: "no solo eres cartero si no que entretienes con la concha de una manera maravillosa, papito, como me chupas....., como sabías que me enloquece que me la chupen....?, es maravilloso, seguí, mordéme allí, comete toda mi conchita, hay, que placer, me haces acabar como nunca, dale, no pares, seguí así", dicho lo cual, se colocó dada vuelta y mientras yo seguía libando de su sexo, ella me dijo: " no es justo que tu verga se quede sin ser besada, así te gusta papito' "Y se puso a mamarme de tal manera que fui yo el que ahora, entre chupada y chupada a su sexo le decía: " así se chupa una verga, mi vida, me llevas al paraíso, tragate todo, corazón, sácame toda la leche que me queda, así podemos acabar los dos juntos, que rico la chupas, así, si, así, así, no pares... ".Nos vinimos los dos casi juntos, y mi boca se lleno de todos los jugos que destilo el sexo de Norma, mientras que ella recibió en su boca toda la leche que mi verga le lanzó, aprovechando para tragarse una gran parte, y con el resto, se la puso en sus manos y se la esparció por sus senos.
Luego de eso, nos decidimos ducharnos y bajar a cenar algo rápido, para poder volver al cuarto y continuar con nuestra sesión de sexo, así que nos dirigimos al baño, donde mientras nos duchamos, aprovechamos para hacer el amor de parados, mientras el agua nos caía.
Ya bañados y desnudos, pasado un rato de estar sobre ella, con mi verga inflamada todavía, se la saqué y me coloqué junto a ella, aprovechando para hacerle círculos con mis dedos en sus pezones, los que seguían estando bien duros, y pasando luego a besarlos con fruición. Nos quedamos dormidos como estábamos hasta que el timbre de un celular nos despertó, y fue en ese momento que aproveche para hacer el amor ni bien nos despertamos, con tanta o más energía que lo echo por la noche, alcanzado los dos los máximos estadios del placer.Al día siguiente me fui a cumplir con mis obligaciones, pero nos encontramos todos los días y cada uno de ellos fue de intenso juego de amor, los que reiteramos por las noches.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mi experiencia

Una vez un amigo me hizo un oral, que de solo recordarlo me excito de nuevo, fue fantástico y me hizo venir varias veces seguidas con su lengua. Fue increíble, sabía como mover su lengua.
Y otra experiencia fue el año pasado con una parejita que tenía.
La verdad es que tiene un pene pequeño y pensé que no me iba a complacer.
Los primeros dos encuentros no fueron nada especiales, ni espectaculares; creo que tuve algo de 1 a 4 orgasmos.
Pero, en el tercer encuentro, me hizo tener 10 orgasmos por delante y él sin eyacular, más de una hora haciendo el amor, al otro día estaba super relajada, me dolía las piernas. Pero fue muy rico.
Ninguno lo logro superar hasta ahora.Después de dos meses le deje que me coja por atrás, con un pene pequeño de nuevo pensé que no iba a darme un placer increíble, de nuevo tuve 10 orgasmos, pero sólo por atrás.
Claro que al día siguiente estaba en cama pues no me podía sentar....
pero el placer pudo más y le pedí que me lo haga por ambos lados, así que con un juguete me daba placer por delante mientras me metía su pene por atrás.
Me venía y gozaba de un placer, algo así como un éxtasis total.
Mariana

Poema

Enredarme en tus cabellos
En la dulce muerte de sus aromas
Recorrer con mi lengua ardiente
Tus lóbulos perlados
Besar tus parpados delicados
Como pétalos caídos


Saciarme de tus labios
Alimento limpío y sagrado
Detenerme en tu cuello
Herirlo con mis dientes
Acariciar tus clavículas
Rasgándolas con mis uñas En tus pechos turgentes perderme
Exhalando sobre tus pezones mí aliento enardecido
En tu vientre regocijarme
Ofrendarle mis labios abrasivos
Bajar por tus muslos firmes
Hasta tus pies minúsculos
Enjugarte los dedos

Con mi lengua indecorosa
Observar tu pubis agonizante
Suplicando la piedad de su verdugo
Arrancarte algunos vellos
Morbosa tortura de mis dedos


Dibujar sobre tu clítoris
Espirales con mi lengua
Degustarlo con mi paladar insaciable.
Hasta que tu voz cante
Mi recompensa más deseada
Vagrant Dreamer