lunes, 24 de agosto de 2009

Tributo a los atributos



quiero que me beces los labios y los de arriba tambien
dejarme débil con el toque de tus manos

Sé mi maestro y llévame por los secretos caminos del placer,camino que estoy deseosa de conocer.
Atrèvete a ser lo que deseo, Acércate... que mis manos completarán las líneas de tú cuerpo


Acércate... que es poco lo que me separa de tu piel
Sella mi boca con un beso, que el calor de nuestros cuerpos lo desean
sella mi sonrisa con tu aliento

sella mi mirada con caricias
"hazmelo", quiero que me debores, que me dejes sin aliento esta noche, que me desees hasta el amanecer, quiero que ardamos de pasión, de seamos una sola persona, que me hagas el amor sin compasión


cuando me miras me derrito por dentro


"mi vida eres el dios del sexo"

domingo, 23 de agosto de 2009

EROTIZA TUS CARICIAS

¿Por que y en que parte?

El masaje de la piel antes de mantener relaciones sexuales activa unos canales de comunicación que, pese a lo dicho, solemos tener muy empobrecidos.
CABEZA

¿Cómo lo hago? Tu pareja se tumba de espaldas, con la cabeza sobre un cojín. De rodillas detrás suya, comienza por la frente; haz un suave recorrido con tus dedos desde la nariz y ve hasta el nacimiento del cabello, alternando mano derecha e izquierda. Repite este movimiento una docena de veces variando la intensidad de la presión, según los deseos de tu compañero. Para terminar, pon las palmas de la mano sobre sus sienes y mantén la posición durante dos minutos.
¿Por qué es tan bueno? Porque esas caricias estimulan el centro energético situado detrás de la frente, lo que llamamos el "tercer ojo". Resultado: las tensiones se relajan, el estrés desaparece, un sentimiento de bienestar se apodera de la persona.
El mejor momento para hacerlo: a primera hora de la tarde, ¡para entrar en faena! Se recomienda hacerlo de una forma más bien suave; será el preámbulo ideal para otro tipo de masajes con mayor carga erótica. Aunque no tengas ninguna experiencia, este masaje es fácil de hacer, además de rápido, y te permitirá familiarizarte con el contacto físico mutuo.La idea: Para erotizar aún más tus caricias, no dudes en realizar pequeños movimientos circulares sobre el cuero cabelludo, rico en puntos de estimulación sexual.A tener en cuenta: La oreja es una zona ultra sensible y altamente erógena, que, una vez estimulada, envía un impulso eléctrico directamente a la tripa. Aprovecha y hazle cosquillas con la lengua o con tu aliento. Pero ¡cuidado! No a todo el mundo le gusta que se le acerquen demasidao a la oreja. Así que déjalo a la primera señal de rechazo.


ESPALDA

¿Cómo lo hago?
¡Es el momento de practicar el masaje californiano! Tu pareja se tumba boca abajo y tú te sitúas a la altura de su cabeza, con las palmas de las manos en lo alto de su espalda. Desliza suavemente tus manos hasta llegar a sus nalgas, haciendo un pequeño estiramiento en dirección a sus pies.
Presiona el contorno de sus nalgas y desliza tus manos por los costados, para después remontar hasta las axilas, antes de tirar ligeramente de los hombros hacia lo alto para volver a la posición de partida. Repite este movimiento aumentando la presión al mismo tiempo. No te olvides de sincronizar tus gestos con la respiración de tu pareja: asciende cuando inspire, desciende cuando expire. ¿Por qué es tan bueno? ¡Porque relaja! Las tensiones musculares se desvanecen bajo los efectos de los movimientos envolventes. Otra ventaja: este masaje reaviva la sensibilidad de la piel. ¡Tu chico será aún más receptivo a tus caricias!El mejor momento para hacerlo: Después de una dura jornada de trabajo, cuando se sienta muy estresado o cansado. ¡Relajación y despertar del deseo garantizados!La idea: Para cambiar un poco, debes saber que el masaje californiano se puede realizar igualmente sobre el pecho (los movimientos son los mismos que para la espalda) y sobre la tripa: sitúate a la derecha de tu pareja, pon las manos sobre su abdómen y masajéale realizando círculos, en el sentido de las agujas de un reloj.A tener en cuenta: Este masaje en realidad se llama "Sensitive Gestalt Massage". Se utiliza el término "californiano" porque la técnica nació en esta región de Estados Unidos, en los años 60. ¡Mucho más sexy!


EL PECHO

¿Cómo lo hago?
El "masajista" se sitúa a la derecha de su compañero, al nivel de sus caderas. Las manos han de estar sobre los pectorales/senos, envolviéndolos bien. Procede a hacer 3 movimientos circulares: en el sentido de las agujas de un reloj para el seno derecho, en el sentido contrario para el izquierdo y, sin dejar de realizar estos círculos, acerca y aleja los senos. Después, desliza tus dedos desde el pezón hasta el exterior del seno y amasa delicadamente la piel variando la presión.
Para terminar de una forma más erótica, sírvete de tu boca y no dudes a besar directamente su pecho.
¿Por qué es tan bueno? el pecho y el vientre están entre las partes más sensibles del cuerpo: la piel alrededor de la clavícula es muy fina, por lo tanto muy receptiva a las caricias. Por otra parte, tanto para la mujer como para el hombre, el pecho es una zona erógena secundaria, que una vez acariciada, entraña la excitación de las zonas primarias (órganos sexuales).El mejor momento para hacerlo: Cuando sientas que tu libido está a media asta. 30 minutos de masaje sensual del pecho deberían bastar para despertar a los fogosos amantes que habitan en vosotros. La idea: ¿Por qué no usar una pluma o un pincel para acariciar el pecho de tu pareja? Estos instrumentos aéreos le harán estremecer de placer.A tener en cuenta: Bien estimulados, los senos pueden incluso hacerte llegar al orgasmo. El 24% de las mujeres encuestadas declaran que pueden llegar al orgasmo con sólo acariciarles el pecho...



LAS NALGAS

¿Cómo lo hago?
Tu pareja se tumba boca abajo y tú te sientas justo debajo de su trasero, a horcajadas. Pon las palmas de la mano sobre sus nalgas y masajéalas con movimientos circulares cada vez más amplios. Acentúa la presión. Ve después a la nalga derecha; pon tus manos sobre ella y, con la ayuda de tus pulgares, forma un "rollo" con la piel y remóntalo hasta el coxis. Alterna nalga derecha con izquierda.
¿Por qué es tan bueno? Porque, tanto para el hombre como para la mujer, ésta es una zona de un carácter altamente erótico. Además, en el caso de los hombres, los puntos de estimulación que excitan la próstata y la producción de testosterona se sitúan alrededor del coxis, cerca del ano.El mejor momento para hacerlo: Cuando sientas la suficiente confianza con tu pareja como para dejarle mirar y masajear tus nalgas a plena luz. ¡A evitar en las primeras citas!La idea: ¡Cambia de herramienta! En lugar de las manos, pon tus brazos sobre sus nalgas y realiza movimientos circulares, del exterior hacia el interior. ¿Resultado? Caricias más amplias y una presión más intensa.A tener en cuenta: Si las caricias ligeras con la punta de los dedos bastan para estimular los muslos y las nalgas, cuando éstos están más musculados, es mejor aplicarles un vigoroso masaje.

LOS PIES

¿Cómo lo hago?
Tu pareja se tumba de espaldas, con un cojín pequeño bajo las rodillas. Siéntate a la altura de sus pies, ponte aceite de oliva en las palmas de las manos y caliéntalo frotándolas. Coge su pie izquierdo con las dos manos y realiza movimientos circulares con el pulgar sobre los tobillos, en el sentido de las agujas del reloj. Haz lo mismo con el pie derecho. Después pon los tres primeros dedos de tu mano sobre el tobillo externo y dibuja cinco círculos lentamente primero en un sentido, después en el otro, y por último, haz movimientos en forma de ocho. Continúa variando la presión y la amplitud de los movimientos. ¿Por qué es tan bueno? Porque los pies son zonas potencialmente erógenas y comprenden 4 puntos de estimulación sexual, relacionados con los órganos genitales. Un masaje en los pies relaja y excita al mismo tiempo: ¡el doble de ventajas!La idea: Prepara tú misma el aceite de masaje para los pies mezclando 50 ml de aceite de almendras dulces con 6 gotas de aceite de madera de sándalo. Obtendrás un perfume sensual y amaderado, perfectamente adaptado para esta parte del cuerpo. A tener en cuenta: ¿Conoces la reflexología? Esta terapia manual trata los órganos del cuerpo a distancia, a través de la presión en ciertos puntos de los pies. Además de su dimensión erótica, el masaje de pies puede aportar beneficios en caso de estrés, ansiedad, dolores de cabeza, gases... ¿Por qué negarse tal placer?
LA 10 REGLAS DE ORO PARA UN BUENA CARICIA

1) Comer ligero antes del masaje. No hay mejor momento para probar un menú light y 100% afrodisíaco a base de ostras, fresas y champagne.
2) Aclimatar correctamente la habitación. La temperatura ideal: 25 grados. Ha de ser un ambiente cálido para que los músculos se relajen y el cuerpo disfrute plenamente del masaje. ¡Ten en cuenta que estaréis desnudos!
3) Favorecer una atmósfera Zen: atenúa las luces y desconecta el teléfono para que no os molesten. Una música suave y relajante de fondo creará el ambiente adecuado. También puedes vaporizar en el ambiente aceites esenciales para que el aroma sea agradable: 3 gotitas de aceite de azahar relajarán tensiones.
4) Crear un lugar cómodo: Pon cojines blanditos sobre la cama, el sofá o el suelo, utiliza mantas suaves y calentitas o toallas gruesas, agradables para la piel.
5) Invertir en aceite de masaje. Elige los que sean algo fluidos y grasos para que las manos se deslicen bien por la piel. Evita el aceite de parafina, que es químico y decántate por un aceite vegetal biológico. En cuanto al olor, la decisión es tuya: almendra dulce, macadamia, sésamo, albaricoque...
6) Quitarse las joyas y cortarse las uñas, para evitar arañar a la pareja.
7) Atender a las sensaciones del otro: varía la presión en función de sus reacciones. Lo puedes sentir en su respiración.
8) Cambiar la técnica: rozar, "amasar", pellizcar, masajear, presionar... Y, sobre todo, evita cicatrices y varices.
9) Compartir: El masaje erótico es, ante todo, un intercambio de papeles y, por tanto, sensaciones.
10) Dejar volar la imaginación: No tienes por qué seguir al pie de la letra las técnicas que te proponemos. Alterna tus caricias con besos y mimos, ¡sólo tú sabes lo que más le gusta a tu chico!

Enfemenino

viernes, 21 de agosto de 2009

Mi noche de pu...

Mi relato se inicia el día que me di cuenta, que mi marido se divertía con otras mujeres en compañía de dos de sus amigos, y a mí me tenía completamente abandonada.
Mi nombre es Norma y estoy casada con un hombre que además que viaja mucho, cuando esta en casa no me presta mucha atención.
Yo no me explicaba a que se debía esto ya que a mis 25 años, creo poseer todo lo que un hombre desearía en una mujer.Cuando recién me casé no puedo decir que era virgen por mis cuatro costados, que realmente son tres, a diferencia de los tres mosqueteros, que si son cuatro.

Lo que quiero decir es que mi marido prefiere divertirse con dos de sus amigos en vez de estar conmigo, y así tengo que pasar muchas noches a solas en mi cama.Un día que los dos estábamos en casa, vi que escribía un mail a alguien en la PC y me moría de curiosidad por saber a quien le estaría escribiendo.Seguramente sería a una mujer. De pronto desde la cocina lo pude ver que se iba al baño y corrí para leer que decía el correo.
Con asombro pude leer que el mail estaba dirigido a sus dos amigotes, y lo que decía era lo siguiente: Reunión urgente en el hotel "5mentarios" habitación 301 con jacuzzi, en el cuál nos recibirá una señorita clase A, presentarse los involucrados a las 9 de la noche, día viernes.
Luego de memorizarme los correos de los destinatarios, me fui nuevamente a la cocina y me hice la disimulada, aunque por dentro echaba fuego. Luego de un rato lo vi que volvió a sentarse, y seguramente después de enviar el mail, apagó la maquina.
Me puse a pensar como haría para darle una lección al libertino de mi marido, y que de una vez por todas se le quitara la costumbre de reunirse con sus amigos para sus encerronas. Aproveché que iba a salir esa tarde a visitar a su madre y llamé al hotel para ver si podía reservar la habitación 302 que era la que quedaba al costado de la que él había reservado, y para suerte mía me dijeron que si era posible.
Luego de eso prendí la PC y de un correo que creé en ese momento con el nombre de mi marido, les mandé el siguiente mail: El presente correo es para corregir el número de habitación, que ya no es la 301 sino la 302, el mismo día y a la misma hora.Ese día mientras mi marido veía el fútbol, le dije que iría a visitar a una amiga.
Él me dijo que también saldría y que llegaría un poco tarde, así que le dije que no se preocupara. Me fui al baño a ducharme y luego a mi habitación para vestirme.
Me puse unas braguitas pequeñas y un sujetador de media copa que hacía que mis pechos casi desborden por encima.
Me coloqué unas medias de nylon y me puse un vestido negro muy corto.
Finalmente calcé mis pies con unos zapatos de tacón y me maquillé lo mejor que pude.
Mientras me vestía sonó el celular de mi marido que se encontraba en la mesa de noche, y cuando respondí era una mujer que me dijo si se encontraba mi esposo.
Supuse que era la putilla que habían contratado, así que le dije que se había ido de viaje. Mi plan estaba saliendo perfecto.Cuando mi marido me vio salir, me preguntó que a donde iba vestida así, y le respondí que ya le había dicho que iba a reunirme con unas amigas.

Llegué al hotel y subí a la habitación que había reservado, y mientras esperaba, ordené que trajeran una botella de whisky.Cuando llegó la hora señalada, tocaron la puerta y fui a abrir. Sus dos amigos habían llegado, y se quedaron con la boca abierta de verme ahí.
Les dije que mi marido no había conseguido a la chica que les prometió y me había pedido que venga en su lugar. Entraron un poco desconfiados y los tres nos sentamos en una salita que ahí había.
Pude notar como se les salía los ojos cuando me senté, y al ver que seguían sorprendidos de verme ahí, les dije que mi marido me había contado todo, y yo le había pedido participar también en sus fiestas.Ambos se miraban incrédulos, pero más pudo su morbo y me preguntaron que había pensado para hagamos una fiesta, así que puse música y les pedí que bailásemos los tres.
Al principio estaban un poco cortados, pero al verme tan decidida supusieron que todo lo que les había dicho era verdad. Tomamos unas copas y luego saqué a uno de ellos a bailar. Quiso besarme inmediatamente, pero lo esquivé y le dije al otro que nos acompañara.
Uno de ellos me agarraba las nalgas mientras bailaba conmigo, y el otro me abrazaba por detrás amasando mis tetas. Entre los dos lograron sacarme el vestido y me quedé solo en ropa interior.
Yo misma me saqué el sujetador, haciendo que mis tetas se contoneen libremente. Ambos se abalanzaron a chuparmelas, y cada uno succionaba la que le quedaba mas cerca. Al mismo tiempo que me las chupaban, uno me metía la mano por debajo de mis braguitas, llegando a alcanzar mi ano con sus dedos.
El otro me metía la mano por delante metiendo su dedo en mi ... De tanto que me sobaban me comencé a excitar, y el que me quitó las braguitas, se puso de rodillas y empezó a lamerme la chucha pasándome su lengua como si quisiera meterla. Me decían que mi esposo tenia mucha suerte en tener una esposa tan liberal como yo, y yo les respondía que él llegaría mas tarde para que me cojan entre los tres.
Ellos también quedaron desnudos, mostrándome sus vergas bien paradas, gruesas y con los capullos mas gruesos y ricos que probe en mi vida.
Me arrodillé para mamarselas a ambos.

Luego que terminé de chuparselas, me eché boca arriba en la alfombra y al momento uno de ellos metió su verga en mi ... y empezó a bombear con fuerza mientras besaba mis tetas. El otro miraba y le decía a su amigo que se apure, ya que él quería entrar también. Yo le dije que me tiren entre ambos, y así uno de ellos se echó boca arriba y yo me senté encima de él, mirándolo de frente. El otro se arrodillo detrás mío y me empujó su tranca por mi ano, haciéndome dar un grito, pero ya las tenia a ambas dentro de mi.
Sentía mis dos huecos lleno de sus vergas y gritaba que me den mas, que se muevan más rápido. Mis gritos se escuchaban fuera de la habitación y de pronto tocaron a la puerta. Supuse que era mi marido, que al escuchar los gritos de placer de los tres, habría pensado que se había equivocado de habitación. Le dije al que me tenía ensartada por detrás que abriese la puerta, y yo me quedé sentada encima del otro, cojiendo sin parar.
Se abrió la puerta y escuché que mi esposo le dijo a su amigo, Que paso? los estaba esperando en la otra habitación. Su amigo sin escuchar lo que le preguntaba le respondió, entra rápido hermano que estamos gozando de tu mujer como lo pediste. Mi marido entró y vio como yo bajaba y subía en la verga de su amigo, mientras lo miraba a los ojos.
Se dio cuenta entonces de que se trataba todo, había ido por lana y salió trasquilado.
Abandonó la habitación y cerró la puerta detrás de él. Su amigo que estaba en la puerta, me miró como preguntando que era lo que pasaba. Yo le dije vas a seguir gozando o no?.
Nuevamente tomo su posición en mi ano, y entre los dos me siguieron cojiendo, hasta que el que tenia debajo eyaculó soltando un torrente de leche en mi concha, y luego el otro inundó mi recto. Luego de un rato me separé de ellos y les limpié sus vergas con mis labios.
Nos bañamos en el jacuzzi, y luego nos fuimos así mojados a la cama donde nuevamente se revolcaron conmigo, y yo le daba de esta manera una lección a mi marido.
por erika07

martes, 18 de agosto de 2009

Un día de vacaciones..

En la unidad donde me estaba alojando había una piscina que daba en frente del apartamento. Recuerdo que era un domingo y la piscina estaba llena de gente.
Una amiga que había conocido por esos días estaba en la piscina y cuando yo salí al balcón me invito a estar con ella y con los amigos y amigas de ella.
Baje y como buenos costeños estaban tomando Whisky, me senté en el muro de la piscina con los pies en el agua como estaban todos.
Había un flaquita lo más de simpática que estaba con un tipo, que al parecer era el novio. Yo al ver semejante cuadro de besos y como el man la cargaba pues ni modo. Resignación total con esa flaquita.
Termino todo como a las 10 de la noche y me subí al apartamento a dormir, y la semana que seguía me la pase haciendo algunas cosas que tenia pendientes.
Al fin de semana que seguía, estaba yo en el apartamento. Era viernes, cuando sonó el teléfono. Era mi amiga, me invitaba a jugar domino con unas amigas de ella y a tomarnos algo.

Yo no conocía a nadie, pues acepte la invitación, me arregle y salí para el apartamento de ella. Llegue y fui el primero, entonces me ofreció un whisky y me senté en la sala a esperar.
Din don, el timbre. Abrió la puerta mi amiga y entraron dos niñas, entre ella la flaquita de la piscina ya arregladita cambiaba bastante y se veía súper buena.
Pasó los minutos y al parecer no había otro hombre invitado. Empezamos a jugar domino y propusieron jugarlo en parejas, y como por arte de magia me toco con la flaquita. El juego era que la pareja que perdía tenia que tomarse un trago doble de Whisky. Yo como buen cachaco, ni idea de domino y mi amiga con la amiga de ella nos barrieron totalmente.
Cada jugada era un trago doble de whisky uno entero ella y otro entero yo. Al final me dijo la flaquita que era una artimaña mía, que era lo yo que estaba buscando de ella. Yo mas inocente, pero como se estaban dando las circunstancias me lo estaban sirviendo en bandeja de plata. Más bien era una artimaña de ellas.
Durante el juego la flaquita y yo nos mirábamos dizque haciéndonos señas, pero era mas insinuaciones que señas para el juego.
Terminamos de jugar, no por que el juego estuviera aburrido sino por que se acabo el trago. Ya eran como las 1.30 de la mañana y dijeron que nos fuéramos a dormir.
Yo como foráneo en la ciudad, lleve a las dos amigas además de ser atentos con ella. Claro llevamos primero a la amiga y después, supuestamente, llevaría a la flaquita.
Ya los dos solos en el carro y con tragos en la cabeza yo no la quería llevar a la casa a lo que le pregunte:
-A donde vamos?
Ella, como todas las mujeres
-No se, donde tu quieras!!
AAAHHHH, por que será que no pueden decir las cosas claras, y yo sin conocer la ciudad, ni modo de tomar el camino a un motel.
-Te quieres dormir ya? Pregunte.
-Si tú quieres. Respondió ella.
-Entonces vamos algún lugar donde podamos estar los dos juntos. Dije vehemente. Proseguí. ¿Para donde cojo?
Como todas las mujeres, no se, es que nunca he ido, bla, bla, bla.
Al fin se destapo y me empezó a guiar hacia un Motel a las afueras.
Llegamos entramos y nos bañamos. Tenía una nalguita chiquita deliciosa y unas tetas perfectas para ese cuerpito. Grandecita. Deliciosa.
Nos secamos y ya habíamos empezado en la ducha a jugar a besarnos y tocarnos. Nos acariciamos con el jabón, el champú, el agua tibia que caía nos excitaba más.
Salimos de la ducha, la seque y ella me seco, nos sentamos en la cama y empezamos nuestro romance.
Ese cuerpito delicioso. Se acostó boca abajo. La empecé a besar el cuello, la espalda, los muslos hasta los dedos de los pies, acompañado de mis manos acariciándola con las yemas de los dedos muy levante sobre su piel.

UUUYYYYY que delicia esa cinturita. Olía a un perfume dulce, delicioso... a rosas, una piel dorada del sol y sus suspiros se hacían cada vez mas fuertes y acelerados.
La voltie boca arriba y la seguí besando, ella me lo cogia y me masturbaba con su mano, entre gemidos de excitación.
Me voltie y ella se acostó encima de mi. me empezó a besar por mi pecho y bajo a mi estomago. Me Lo cogio nuevamente y empezó a besar mi glande seguido de lamerlo con su lengua mirando con sus ojos claros esperando mi reacción.
Yo excitado le veía en cuatro frente a mi y con cara de gata juguetona, riéndose de mi excitación.
Le cogi el cabello, la cabeza y empecé a guiarla con mi mano la profundidad que debía tener en su boca y es la excitaba mas.
Subió su lengua rociando me cuerpo hasta encontrar mi boca, nos besamos, se monto encima de mi, me lo cogio nuevamente y lo apunto derecho a su placer, se lo enterró hasta el fondo con un gemido de excitación seguido de un gritito leve.
Se sentó sobre mi y empezó a mover su cadera suavemente. Me quedaron sus senos en frente moviéndose de una lado a otro suavemente y su cara con los ojos cerrados, apoyada con sus manos en mi pecho. Cada que hacia sus movimientos, que empezaba a acelerarlo yo lo hundía mas a dentro a lo que respondía con quejidos de sexo.
La puse en cuatro, se veía esa nalguita abierta, y ella con la espalda desnuda y sus manos en la almohada con su pelo en su cara, mirándome con sus ojo llenos de excitación, placer y un poco de dolor.
La cogi del pelo, y sus nalgaditas respectivas, acompañado de un golpeteo de sus nalgas con mis muslos.
Así estuvimos esa noche por horas, desbaratamos esa cama dándole vueltas, su excitación se hacia cada vez mayor, al igual que la mía, sus gritos que al principio eran contenibles se transformaron en gritos incontenibles que de milagro no los escucho la mitad del motel.
Así término esa noche, llena de pasión ardiente. Repetimos la faena unas cuantas veces más hasta mi partida.