sábado, 12 de septiembre de 2009

Mi prima y ...

"esto paso hace dos meses, yo estaba en casa y me llama una prima para que le haga compañía ya que se iba a quedar sola el finde, voy de onda ya que no tenia nada planeado para hacer el finde, llego pinto una cerveza y pedir pizza comimos, todo lindo en eso se hicieron las 1:30 de la madrugada y le digo Silvi ponete una porno jajaja tas loca vos!!! me dijo no me hace falta me contestó la guacha en eso ella dice si salimos un rato a ver que onda a ver que encontramos en la calle, nos cambiamos las dos salimos en remis
en eso bajamos en una confitería de lo mas linda tomamos unas cuantas y le digo che Silvi a que no te animas a decirle a ese loco que te de un beso, era el mozo que estaba bueno (pero no es lo mió) y se fue de una así nomás de zarpada le dijo y cumplió en eso ella ,me dice y vos a que no salís y te haces de acomodarte las botas y le pones el culo en la cara a ese flaco y bue tome un poco mas y fui. Que bochorno!!! me dije por dentro pero lo tenia que cumplir, en eso ella me dice que tal si vamos a otro lado y doblamos las apuestas? bue le dije si te animas....encima re desafió le tire fuimos a la esquina y en eso pasa una chica, además hermosa de lindo cuerpo y le digo Silvi invítala a ella a tu casa convéncela de quedarse hasta mañana y ganaste, en eso ella se cruza la calle y le ey!! ey!! eeeyy!! la loca se da la vuelta y se ponen a hablar en eso paran un remis y subimos ya adentro me la presenta y todo.... antes de llegar compramos cervezas
llegamos a casa bajamos en eso ya habíamos entrado en confianza abrimos las puertas también las cervezas y empezamos a cantar karaoke jaja queee maaal!! jaja en eso...Cintia o sea la chica que encontramos cantaba conmigo agarrábamos el micro bien de cerca y nuestras bocas como que chocaban en eso la cerveza hizo efecto y no aguante le rompí la boca aja y ella me siguió, entramos a tranzar de lo mas despacio, en eso entra Silvia y dice eepaaa!!!! que hacenn!! Cintia dijo perdona!! Silvia no seeguii!! que no me lo pierdo mientras se mataba de la risa jajaja me mira y seguimos en eso Silvia baja la luz a luz tenue y me siento en el sillón y ella arriba mió y Silvia en el otro mirando nomás beso va beso viene.... mano va mano viene me dice me hace calor sácate la ropa, le digo y ella?... me pregunta, no pasa nada dale, se animo se saco la blusa quedo en corpiño y jeans, uno muy ajustado por cierto, en eso le digo ahora te toca a vos sácame la musculosa me saca y de paso el corpiño también... quede tetas al aire, me chupaba despacio las tetas y me mordía los pezones era una experta la muy perra, ya de tanto manoseo y besos mordiscones... y insultos atrevidos de oídos me dice llévame a la cama y en lo que nos levantamos vemos a Cintia con medio jeans abajo tocándose y le dije a ella eh perra te la tenia guardada que paja te mandas y no avisas y ella me responde puta cállate y vamos a mi cama en eso vamos las tres y le digo a las dos la que me chupe mejor la tetas me saca el pantalón y las dos se me prendieron y entre las dos me sacaron el jeans y quede en tanga, una tanga re mojada, en eso Cintia me dice y ahora quien me saca a mi? preguntando, Silvia fue se lo saco así de una y quedo con un culote negro y debajo de eso culote un hilo herrrmooossoooo no sabes mas me excite y entre Cintia y yo sacamos le sacamos el jeans a Silvia y no aguante mas me calentaba mas mi prima que la otra y le dije a Cintia chupame la concha que yo se la chupo a la puta de mi prima y fue una orgia como dios manda y después Silvia fue a chupármela a mi y Cintia arriba de mi boca hermossoo"
UN RELATO ANDREA

viernes, 11 de septiembre de 2009

Hacer el amor contigo

No estoy loco, nunca he deseado obtener nada que supiera con seguridad que era inalcanzable, como la Luna, pues si esta hubiera tenido una sola posibilidad de tenerla, tú ya la tendrías en tu joyero.
Quiero hacerte el amor y no es una obsesión, porque si lo fuera estaría loco y ya he dicho que no lo estoy, y no es una adicción pues no tuve tiempo para que se creara, es simplemente la culminación del amor que siento por ti.
QUIERO HACERTE EL AMOR CON AMOR, que es mucho más que sexo, quiero sentirme aceptado, comprendido, amado y deseado por ti, tan especial. . . Quiero abrazarte, mirarte, darte un beso, tomarte de la mano para sentir ese algo indescriptible pero muy especial que solo se tiene cuando se siente amor… Amor, esa fuerza maravillosa que me hace sentir por encima de todo lo que ocurre a mi alrededor, esa sensación que me hace tomar todo tu ser y me hace vibrar internamente. Ese ingrediente indispensable para compartirme a mi mismo, mi placer será tu placer y viceversa.
Si. Quiero hacerte el amor con amor Quiero que hagamos el amor con la mirada, con la voz, con las neuronas, los nervios, los sentidos en pleno y sus humildes pliegues. Despacio, íntimo, como una danza solo entre los dos. Celebra mi ser hombre en tus ojos, deleita mis manos en tu piel. Recorre las esperanzas en tu sexo... déjame celebrar tu ser mujer en mis espacios. Quiéreme en un abrazo y siénteme en esta infinidad de ser humano sensual y libre. Hagamos una fiesta con nuestros sentidos... y cuando ya no alcance el vino y estemos a punto de explotar, déjate navegar en mi piel por encima y debajo y así enlazarnos en el abrazo de los cuerpos. Siénteme... sutil, completo y eterno, como amanecer a la orilla del mar, como criatura del Universo. Entrégate en mi universo de hombre y regálame tu aroma de mujer. Oleré tus cabellos, sentiré tus ritmos, oiré tu corazón latir al ritmo del mío... déjate convencer por mi lenguaje masculino, saborea el cambio de los sabores que produces en mi. Entrégate. Se como el mar ama a la arena y se mete en sus pequeños espacios para desaparecer en ella, voluptuosamente déjame someter mis sentidos en los tuyos, tu piel en la mía.
Hagamos el amor como una dulce melodía. Celebremos la fiesta de los cuerpos, besemos el canto de los sexos, y cuando mis ojos miren los tuyos llenos de mi, cuando mis manos toquen tu cuerpo lleno de mi... piérdete, desintégrate en mis brazos y confía en mi abrazo de hombre enamorado. algoritmo.
Amar es amar y punto, con el corazón, el alma y todo el ser, cuando lo tengo que explicar con palabras, solo describo lo bien que me siento y lo que me atrae de ella.
Si lo escribo desnaturalizo al amor. Es difícil transmitirlo por palabras lo que siento.
Otros tienen la facilidad de poder expresar los sentimientos en las letras, como un día leí: "Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal" . Teresa de Calcuta. De seguro, se puede aplicar al amor que se siente.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Dos Actos

El primero ... La invité entonces a venir a mi casa, estaba sólo y no pensé que Jennifer volviera aquella noche, esa fue mi mayor locura, mi peor error. Caminamos medio embriagados por el alcohol por las estrechas calles que llevaban a mi casa, llegamos a mi bloque y tras subir al ascensor, el primer beso estalló entre nosotros. Tras el beso, le siguieron las caricias y al llegar a mi piso ambos estábamos ya medio desnudos. Ebrios de deseo entramos en el piso. Las prendas fueron cayendo al suelo una tras otra, mientras los besos y las caricias se sucedían y como podíamos avanzábamos hasta la habitación. Caímos ya desnudos sobre la cama, mi sexo ardía, el suyo quemaba, éramos dos cuerpos sedientos de sexo. Sentí la humedad de su entrepierna cuando mi verga choco con su vulva, me introduje entre sus piernas, todo su cuerpo se estremeció al sentir como rozaba sus labios y ya no pude parar, aunque algo dentro de mí me decía que aquello no estaba bien, ya sólo pensaba en terminar, en derramarme en su interior, en dejar que mi deseo se desbocara sobre aquel hermoso cuerpo de mujer, a veces creo que era el diablo que vino a tentarme.

El segundo ... Mientras le comento el calor que esta haciendo estos días,... su albornoz se abre un poco dejando ver casi entero uno de sus pechos y ella pone cara de picara con una mirada provocativa mientras le da un sorbo a su copa y cruza sus piernas dejando entre ver sus muslos. Me acerco por detrás y la susurro al oído... bonito pecho y que pezón uhnnn!!!...... mientras le cojo con mis labios el lóbulo de la oreja se lo muerdo suavemente, luego le doy un beso en su cuello, y de su boca sale un pequeño suspiro uhmm..., ella gira su cabeza para que bese sus preciosos labios mientras con mi mano desato el albornoz dejando todo su bello cuerpo al descubierto, sin nada de ropa interior como yo ya sospechaba desde que la vi en la puerta, me pongo delante de ella la cojo por la cintura y la pongo de pie de frente a mi, sus pechos están contra mi pecho sus pezones rozan los míos muy duros y desafiantes, y la cojo por la nunca a la acerco a mi y muestras bocas se funden en un apasionado y largo beso jugando con nuestras lenguas e intercambiando nuestras salivas mientras su mano me despoja de mi toalla quedando mi miembro libre rozando su pubis sintiendo un fuego que desprende de nuestros sexos.
Erotikakarenc Hielka

martes, 8 de septiembre de 2009

Inicio de una sumisa

José y Bea me invitaron a la cena como acompañante de Norma; la idea en principio no me disgustaba; pensé que sería una forma diferente de pasar ese viernes en el que, por otra parte, nada interesante tenía previsto hacer.

Durante la cena, Norma se mostró como una chica extremadamente educada para su edad; era tímida y las pocas veces que abrió la boca fueron para llevarse algo de comer.

Siempre me han gustado las mujeres femeninas y su comportamiento durante la cena me llamó la atención. La forma en la que cruzaba las piernas; su ropa, cuidada hasta en el último detalle... Informal pero con clase; la forma en que se alimentaba, su tono de voz, todo era envolvente; sin necesidad del don de la palabra consiguió tenerme pendiente de ella durante toda la velada.

De regreso a casa en coche estuvimos charlando alegremente de cosas sanas hasta que una llamada a mi móvil interrumpió la conversación.
Siempre llevo el móvil conectado a las manos libres, sin quererlo ella ni por supuesto yo, escuchó la conversación.

- Si, ¿Quién es?

- Hola, Señor... Soy su perra, Jewel.

- No es buen momento, Jewel.... Te llamo yo en unos minutos.

Nunca me he avergonzado de practicar el BDSM (Bondage, Disciplina, Sadismo y Masoquismo), pero reconozco que la situación me violentó bastante, por inesperada y por hacer partícipe de ella a una persona a la que apenas conocía.

Norma se quedó callada y mirando a la ventanilla en un intento baldío de evitar que nuestras miradas se cruzasen. Estaba ligeramente ruborizada y eso, unido a lo alocado de la situación, hizo que la misma me resultara graciosa.

- Perdóname Norma. Debí mirar de quien era la llamada, lamento si te has sentido incómoda.

- No... No pasa nada... De verdad... No pasa nada.

Nos despedimos con dos besos.

Catorce días más tarde, Norma me llamó por teléfono; la sorpresa fue mayúscula, puesto que yo no le había dado mi móvil y pensé que después de aquella noche lo último que haría sería pedir mi móvil a José para llamarme.

- Si, ¿dígame?

- Hola Marcos, soy Norma... La amiga de José y Bea.

- Ah, qué sorpresa... Dime.

- Mira, es que me gustaría quedar contigo y hablar.

- ¿Hablar? Bueno.... Pues tú dirás.

- Prefiero hablarlo cara a cara, ¿te importa si voy a tu casa y charlamos?

Le di mi dirección a Norma y en media hora llegó; vestía una falda negra justo por encima de las rodillas y llevaba una camisa de cuadros, de esas en las que la manga termina justo por debajo del codo. Llevaba varios botones desabrochados, lo que dejaba ver el canalillo de los que, en ese momento, me parecieron unos pechos de lo más exuberantes.

Serví unas cervezas y, algo curioso, le pregunté a Norma por el motivo de la visita.

- Verás… Desde la noche en la que te conocí no he dejado de pensar en la conversación que mantuviste con la chica que te llamó por teléfono. Hace años que siento una terrible atracción por esa forma de sexo y me gustaría saber si tú... Si te gustaría ser mi Amo.

A eso le llamo yo ir directamente al grano- pensé.

La verdad es que Norma me sorprendió tremendamente; no me esperaba que aquella muchachita de aspecto normal, con cara angelical, modosita y a la que apenas conocía, se estuviese entregando a mí de aquella manera.

- Bueno... La verdad es que no sé que decir, Norma. ¿Sabes bien de lo que hablas? Es decir... ¿Conoces las prácticas sexuales del BDSM?- pregunté.

- Más ó menos... Esperaba que tú me enseñases todo lo concerniente al tema, la verdad.

- ¿Y por qué yo?- pregunté con cierta incredulidad.

- Porque sé que no me harás nada malo; desde siempre me ha atraído este tema, eres amigo desde hace muchos años de José y Bea y... Porque me gustas.... Mucho. Llevo tocándome todos los días desde que oí a esa chica llamarte Señor...- dijo ruborizándose.

Mientras Norma me hablaba... Noté como sus pezones se endurecían, como sus labios se mojaban alocadamente, y todo lo que en aquella chica días atrás me había parecido normal, empezó a parecerme precioso.

- De acuerdo, Norma. No voy a decirte que tú no me atraigas y que no me seduzca la idea de tratarte como a una perra. Pero en el BDSM hay unas normas y a ellas hay que atenerse.

Yo entiendo esto como un juego en el que tu adoptarás el rol de sumisa y yo el de AMO. Lo que más me atrae de este mundo es tener la responsabilidad de obtener el máximo placer para ambos.... Pero hay que imponer unos límites, y para ello debo saber qué es lo que realmente te excita de las prácticas del BDSM.


En mis sesiones hay dos palabras claves. Una es piedad... Con ella conseguirás que aminore la intensidad de la sesión. La otra es "Para Marcos"; en ese momento se detendrá por completo la sesión. Aunque bien es cierto que nunca se me ha dado tal caso, es importante que tengas presentes estas dos posibilidades.

- Me parece bien… - dijo Norma

Su iniciación como perra empezaría esta misma noche. Como habíamos acordado, Norma llegó a mi casa pasados unos minutos de las diez de la noche de su primer día como sumisa.

Sin apenas maquillaje, su cara lucía más preciosa que nunca; se había vestido igual que la noche en la me planteó ser mi sumisa, pero esta vez unas botas de cuero alto estilizaban aún más una figura que ya de por sí era realmente hermosa.

Todo estaba hablado y bien hablado... Así que, preso de una excitación al límite de lo controlable, pasé a la acción sin mayor demora.

Norma ya sabía como tenía que dirigirse a mí; sabía que en mi presencia jamás cruzaría las piernas, que era libre de pedir su libertad cuando lo creyese oportuno, sabiendo que yo se la concedería. Pero mientras no fuese "libre", obedecería cada una de mis órdenes ya que para ello había depositado en mí toda su confianza.

Hice que se despojase de la ropa lentamente. De toda menos de sus botas y de su tanga blanco e inmaculado.

Me coloqué delante de ella.... Y le di un bofetón seco, más sonoro que doloroso.

Norma ni se inmutó.

- Ahora soy yo el que manda, perra. - dije con firmeza.

Ese bofetón daba comienzo a la sesión. Puse el collar de perra a Norma y adoptó su posición de sumisa.

Cabeza gacha, piernas separadas y manos a la espalda.

Tirando de su pelo corto, negro y ondulado, coloqué una mordaza en su boca que mientras llevase puesta le impediría articular palabra. Norma temblaba.... No era de miedo, era de excitación, de curiosidad por saber cuál sería mi siguiente paso; temblaba de deseo y eso provocó en mí una seguridad total.

La senté en una silla de espalda alta, muy adecuada para la realización del Bondage con el que tenía pensado obsequiar a mi perra. Con unas tijeras corté la tanga de Norma, como estaba previsto... Su sexo estaba rasurado completamente; rasurado y húmedo, ligeramente hinchado por la excitación reinante y listo para mi disfrute.

Podía ver y notar con mis dedos cómo, al rozar su sexo, éste estaba completamente mojado y deseoso.

Até las manos de Norma a la espalda de la silla, sus tobillos a las patas de la silla y rodeé con una cuerda sus pechos. Ésta, ejercía sobre ellos una ligera presión que provocaba su endurecimiento y una creciente excitación.

Liberé su boca soltando su mordaza... Quería oír su voz, quería tener la tranquilidad de que todo marchaba bien.

- ¿Estás bien, puta?

- Sí, Señor... Dispuesta a darle el placer que se merece. - dijo tranquilizándome.

Pasé una cuerda por el coñito húmedo de Norma, anudándola a su espalda.
El roce de la cuerda con su sexo provocó los primeros suspiros de Norma.
Eran gemidos secos, violentos, temerosos. Eran gemidos en forma de regalo.

Mi excitación aumentaba por momentos; mi lengua recorrió lentamente el cuello de Norma, bajando por su cuerpo hasta llegar a morder levemente sus duros y excitados pezones rosados.

Me excitó sobremanera ver cómo cada centímetro abandonado por mi lengua se erizaba, dejando su piel de gallina.

- Eres una perra, Norma.... Debería darte vergüenza ser como eres, mírate... Sentada en una silla, atada... Y chorreando como una puta en celo. - solté a bocajarro.

- ¿Sabes qué? Me encantan tus pezones... Pero seguro que pinzados lucen más... ¿No crees, zorra?

- Seguro que sí, Señor.

Puse dos pinzas BDSM en sus pezones... Norma no pudo evitar dar un pequeño quejido, pero mantuvo el tipo y siguió con su mirada baja, orgullosa de sí misma.

Pasé mis dedos por la rajita de Norma, comprobando como su sexo encharcaba ya la silla; sin duda la perra estaba gozando como nunca de la situación, y ese, su gozo, hacía que el mío creciese de forma paralela.

Introduje un pequeño vibrador en su sexo, provocando que Norma empezase ya a gemir descaradamente y sin ningún tapujo.

Entonces me distancié; quería contemplar su imagen.... Atada, pinzada.... y follada por un consolador, sabiendo que todo aquello lo disfrutaba, pero que sobre todo, lo hacía por darme placer a mí, a su Amo.

Manteniendo la distancia adecuada (unos 30 cm), dejé caer unas gotas de cera blanca sobre los pezones de Norma; eso provocó que ella se retorciese de dolor y placer... Una sabía mezcla que, bien utilizada, es cruelmente excitante.

Sin duda, Norma por aquel entonces estaba deseosa de catar la polla de su Amo, pero ese regalo había que ganárselo, y ella lo sabía perfectamente.

Liberé a la zorra de sus ataduras y tras hacerla gatear por toda la habitación, le di permiso para meterse mi pija en la boca.

Como una buena perra, Norma chupó mi pija sin necesidad de sujetarla con las manos; se la metía en la boca y, sin dejar de mirarme a los ojos, lamía con pasión y dedicación cada centímetro de mi pene. Su boca lo succionaba en un enjambre de besos, mordiscos y lametones que hicieron que mil escalofríos recorriesen mi piel, desde los dedos de mis pies hasta el último pelo de mi cabeza.

En ocasiones jugué con su boca; me encantaba sacar mi verga de ella y contemplar como Norma, con las manos cruzadas en su espalda, intentaba sin éxito volver a introducirse mi miembro en una boca, la suya, abierta y deseosa de ser tapada.

Cuando lo creí adecuado, llevé a Norma a la cama; la puse a cuatro patas y me dispuse a recorrer su cuerpo con mi lengua.

Antes de hacerlo, vendé sus ojos para que perdiese el sentido de la vista y acentuase otros sentidos que, en ese preciso instante, yo consideré más importantes.

Mi lengua recorrió todo su cuerpo; lamí sus pezones, su cuello, y me detuve especialmente en su culo. Mi lengua fue haciendo círculos alrededor de su ano, mientras mis dedos masturbaban frenéticamente y sin descanso su mojado sexo.

Norma se retorcía de placer y me pedía que le metiese la pija. Incluso llegó a suplicármelo:

- Deme su pija, Señor, cogéme como a una perra en celo... Es lo que soy, una puta deseosa de pija.

- Mi pija tienes que ganártela, putita. Norma... Nunca te han sodomizado, ¿verdad?

- No, Señor... Nunca.

-¿Quieres?

-Quiero, Señor.

Fusta en mano, acaricié el culo de Norma con la prolongación de mi brazo... La fusta recorría su culo provocando los gemidos de una Norma, consciente de que su culo recibiría mi pija antes que su coñito.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco..... Hasta diez fustazos recibió el trasero de Norma, que poco a poco fue enrojeciendo y haciéndola arder.

- ¿Quieres pija, puta? Pues la vas a tener...

Coloqué mi pija, con una tremenda erección, en el culo de Norma, previamente dilatado con mis dedos.

Lentamente fui metiendo mi pija en su culo, abriéndome paso sin descanso alguno.... Mi pene entraba y salía cada vez con más fuerza y deseo de esa vagina que me atrapaba sin dejarme huir. Norma tuvo su primer orgasmo con mi pija follando su recto... Mientras oía toda clase de insultos que tan sólo conseguían darle más placer; esa polla violando su culo, y los insultos recibidos, consiguieron hacerla sentir la mejor de las putas.

Agarré su pelo y la obligué a mirarme a los ojos mientras la enculaba.
Mi pija alternaba sus dos orificios, tan pronto follaba su culo como follaba su coño en un mar de idas y vueltas infernal.

Entonces, y cuando quedaba poco para que eyaculase, la obligué a ponerse de rodillas en el suelo.

Acerqué a sus manos un pintalabios y le dije:

- Norma.... Escribe en tu pecho con el pintalabios lo que eres.

- Sí, Señor...

Norma cogió el pintalabios rojo y, lentamente y apretando con fuerza, escribió la palabra puta en su pecho.

Agarré su cabeza y le metí la pija en la boca sin ningún miramiento.... Follé su boca mientras ella permanecía con sus manos a la espalda, mamando sin parar hasta que bebió todo mi placer. Eyaculé en su interior y ella pudo saborear toda mi pasión; la vorágine había comenzado, ya era imposible retroceder.

Desde esa noche, Norma fue mía y yo de ella. Somos nuestros. Para siempre.
Draco